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Nueva doctrina militar ve al país como escenario de conflicto

El Nacional - Viernes 25 de Noviembre de 2005
A/6

Política

Nueva doctrina militar ve al país como escenario de conflicto

La “peor de las hipótesis” planteada en la versión de la doctrina castrense que circula por Internet es la acción directa de Estados Unidos en territorio nacional. Señala que el conflicto con el enemigo es resultado del desafío de Venezuela al orden imperial que se intenta establecer
ELIZABETH NÚÑEZ

Foto YANNY En San Juan de las Galdonas, la población practicó sus estrategias de defensa ante la invasión simulada de una potencia extranjera
Si bien no se trata de la versión definitiva, el nuevo pensamiento militar publicado en Internet permite asomarse a algunos de los cambios en la doctrina castrense del país, entre ellos, el hecho de que ahora Venezuela pase a ser considerada un "escenario de conflicto" sujeta a una "acción directa del imperio". El documento, que circula por un blog (militarvenezuela2005. blogspot.com), está estructurado en cinco capítulos y un epílogo. En la página en Internet también se menciona a los integrantes de la comisión encargada de redactarlo y la cual está encabezada por el presidente Hugo Chávez. Además del mandatario, en la lista se incluye al general Jorge García Carneiro, el almirante Orlando Maniglia, al general de división (Ejército) Nelson Benito Verde Graterol, al general de división retirado (Ejército) Alberto Müller Rojas, a los generales de brigada (GN) José Albornoz Tineo, (GN) Gerardo Mendoza, (Ejército) Eduardo Centeno Mena y al contralmirante Luis Alberto Morales Márquez. El trabajo en el texto de un nuevo pensamiento se inició en 2004 según el explicó Müller Rojas. El general retirado aclaró que la Ley Orgánica de la FAN está "totalmente interrelacionada, es la expresión jurídica de ese pensamiento". Las primeras muestras de su aplicación se han dado con la creación de la Guardia Territorial y la reestructuración de la Reserva. Maniglia, quien trabajó en el documento señaló que -aunque incompleto- el texto publicado en Internet es efectivamente una versión de la nueva doctrina militar. Similar fue la respuesta de Müller Rojas, quien aseguró que al documento le falta un capítulo dedicado al pensamiento de los próceres. El texto se encuentra actualmente a la espera de la revisión y aprobación por parte del Presidente para ser divulgado, por lo que es posible que se cambien algunas partes. No obstante, el nudo gordiano del conflicto ha sido identificado en incontables oportunidades por el propio jefe del Estado y ahora es analizado desde el punto de vista militar: "Hay que prepararse para la peor de las hipótesis: la acción directa del Imperio". Orden imperial Los autores explican que el conflicto abierto que se mantiene entre Estados Unidos y el país es producto del desafío de Venezuela al "orden imperial que se intenta establecer". El documento señala que el país pasó a ser un "reservorio de energía del mundo industrializado", lo que le imprime "valor geopolítico" a los espacios de integración a los que pertenece. "La desestabilización del Estado venezolano causaría perturbaciones que pondrían en serio riesgo el futuro del proceso integrador. Es eso lo que transforma a nuestro territorio en un escenario de conflicto. Un campo de acción donde convergen las fuerzas que representan los distintos intereses en la política internacional", se explica. Los autores identifican como una "acción militar ofensiva" la estrategia de contención encarnada por el intento por controlar la región andina con el Plan Colombia y por la presencia de bases militares estadounidenses en las Antillas y Centroamérica, "en la periferia de la región geoestratégica donde están los centros de poder emergentes". Las condiciones de combate con este adversario son comparadas en el texto con la reacción del Imperio Español ante la lucha independentista venezolana. "El adversario que hoy tenemos que combatir no está ubicado geográficamente. Domina el espacio virtual que ofrece el campo de la información y la comunicación (...) el teatro de guerra no tiene límites espaciales ni temporales, como no los tiene el imperio que se pretende establecer".

El grito de la patria

“La patria va a llamar a algunos de vosotros a su defensa; que su voz sagrada se deje oír por todos los buenos ciudadanos; que el grito de esta patria despierte en todos los corazones el entusiasmo fervoroso con que habéis proclamado vuestra libertad civil”... Esta, la proclama de 1810 para la defensa de la provincia de Caracas, constituye el primer capítulo del nuevo pensamiento militar que reemplazará la doctrina de seguridad nacional. El monopolio de la fuerza a través de los órganos armados, lo que según la vieja doctrina era potestad exclusiva del Estado, pasa a ser una facultad de la Fuerza Armada y el pueblo, gracias a la corresponsabilidad del Estado y la sociedad en la defensa de la nación consagrada en la Constitución. Entre la proclama y la doctrina de seguridad nacional, Venezuela pasó de tener una concepción en la que era obligación de todos participar en la defensa del Estado a la constitución de un estamento militar profesionalizado que tenía “el señorío de las actividades de defensa”. El documento apunta que la “élite profesional” de las Fuerzas Armadas se dedicó a mantener el orden interno y la seguridad de las fronteras para lo cual neutralizaba a “las fuerzas irregulares”. En el texto se destaca la desaparición de las milicias que se constituían en los estados de la Federación. Este “pensamiento positivista” es, según los autores, lo que debe ser revisado a la luz de la situación actual.

Venezuela forajida

Dos nuevos enemigos, el terrorismo y el narcotráfico, han redefinido el pensamiento militar de los factores de poder en el mundo. Los nuevos oponentes actúan “de manera no convencional sobre objetivos no militares” para “anular la capacidad de defensa de las sociedades al quebrantar su voluntad para resistir”. Por su parte, la máquina de guerra del Estado debe buscar causar el mismo efecto, en especial sobre los “Estados forajidos” que apoyan o permiten las acciones de estos adversarios. Para ello, se ha empleado el “derecho de preferencia” que contempla la intervención directa —unilateral o en coaliciones— en aquellos países considerados forajidos. La reflexión cobra relevancia para el país desde el momento en el que “se pretende presentar al Gobierno (venezolano) como protector de movimientos terroristas en el área andina y particularmente en Colombia”, en organismos internacionales y a través de los medios de comunicación. Esto —se afirma en el documento—, es el comienzo de una escalada “en donde se intenta colocar al Estado venezolano como una comunidad política forajida”. Según el texto, la aplicación de ese “derecho de preferencia” —concepto contrario “al derecho de la guerra reconocido por la Carta de la ONU” — es una de las razones “que ha desatado el debate en Venezuela sobre el tema militar”.

Hipótesis propia

Ante el debate generado en el ámbito internacional por el ejercicio del “derecho de preferencia” —particularmente en la invasión a Irak— el nuevo pensamiento militar propone la formulación de una hipótesis propia sobre la base del concepto de Estado soberano. En el sector castrense, la pregunta que se formula es si la Fuerza Armada venezolana es parte de la “máquina de guerra” internacional, “tal como lo hizo hasta el presente en el marco del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca”. El TIAR, firmado en Río de Janeiro en 1947, estableció “una alianza que comprometía las fuerzas militares latinoamericanas en la defensa de la zona de seguridad hemisférica”. Según los autores, el mecanismo no se materializó nunca, y en su lugar se formularon acuerdos bilaterales entre gobiernos. En el documento que aparece en el blog se afirma que la posición “constitucional y legítima” se inclina por orientar la estructura militar del país “hacia la defensa del Estado y sus atributos en el contexto del derecho internacional vigente”, en lugar de comprometerse con la “máquina de guerra”. Aunado a esto, se incluye la declaración del territorio como “zona de paz”, contenida en la Constitución, que favorece “la eliminación del uso de la fuerza en las relaciones internacionales” y la concepción de la Fuerza Armada como liberadora, pues “nunca ha salido del país a otra cosa que no sea para liberar pueblos”.

Asimetría histórica

La lucha contra un imperio no es una novedad para la historia militar de Venezuela, y por ello la Independencia del país constituye un ejemplo central en el nuevo pensamiento militar: “Fue la concreción de lo que hoy llamaríamos unidad cívico– militar. Lo que actualmente permite el desarrollo del concepto de defensa integral”. Según el documento, las batallas de la gesta de Independencia representan situaciones de guerra asimétrica similares a las que enfrenta actualmente el Estado venezolano. De acuerdo con una de las definiciones planteadas a lo largo del texto, se trata de un enfrentamiento entre “un actor con ingenios bélicos avanzados, frente a otro con armas y equipos clásicos”. Como una forma de prevalecer en estos escenarios, el nuevo pensamiento recurre a las estrategias del general José Antonio Páez en la batalla de las Queseras del Medio –donde profirió la célebre frase “Vuelvan Carajo” – y la batalla en un campo descentralizado representada por la campaña de Carabobo. “Efectivamente, se está ofreciendo como solución práctica al conflicto actual venezolano, ideas que jalonaron las etapas iniciales en las cuales se integró el país y se cohesionó la sociedad para permitir la formación del Estado (...) pero en realidad, tal metaestrategia está más vinculada con el futuro que con el presente y el pasado de la vida de la nación”.